miércoles, 16 de octubre de 2013

Afrontar los problemas diarios

El afrontamiento se define como el esfuerzo individual, cognitivo y conductual usado para controlar las demandas valoradas como superiores a los recursos personales; son las cosas que hacemos las personas para reducir los estresores de la vida diaria. No hay un estilo apropiado de afrontamiento; algunos pueden funcionar mejor en formas específicas de conflictos o contextos.




Generalmente podemos identificar dos tipos de estrategias de afrontamiento: centradas en la emoción y centradas en el problema.

El afrontamiento centrado en la emoción se refiere a los intentos de reducir el distrés manipulando cognitivamente las emociones y sentimientos, como la reestructuración cognitiva o el pensamiento positivo. Ejemplos de este tipo de afrontamiento sería decirnos a nosotros mismos que un problema no tiene tanta importancia , que no vale la pena preocuparse o usar un pensamiento positivo como “si estudio duro pasaré el examen”.

Al contrario, el afrontamiento centrado en el problema se refiere a los esfuerzos dirigidos a la definición del problema y actuar para eliminar o evitar la fuente del estrés, como la acción directa o la búsqueda de ayuda. Ejemplos de este tipo de estrategia de afrontamiento serían estudiar más para aprobar un examen, salir a la calle a buscar trabajo (en caso de tener el problema de encontrarse en desempleo) o pedir ayuda a un amigo/familiar para resolver un problema.

Qué estilos de afrontamiento son efectivos?

Mientras que todos los estilos de afrontamiento tienen el potencial de reducir el distrés, la investigación del afrontamiento ha encontrado que, generalmente, el afrontamiento centrado en el problema es el más efectivo (Bernas & Major, 2000; Rotondo et al., 2003). Sin embargo, algunos estudios han sugerido que el afrontamiento centrado en la acción solo es efectivo cuando las situaciones son susceptibles de cambiar; al contrario, cuando los individuos tienen poca capacidad para cambiar los estresores, el afrontamiento centrado en la emoción es preferible.

Por tanto, según esta información, siempre que podamos o esté en nuestras manos resolver una situación es mejor usar una solución centrada en el problema y en el caso de que el cambio no dependa de nosotros, centrarnos en una estrategia centrada en la emoción.


No hay comentarios:

Publicar un comentario